













Escrito por Juan Antonio Bandera Martes 16 de Febrero de 2010 11:35
Abierta la noticia en la página que se referencia sobre éstas líneas, y su posterior posibilidad de comentarla, no puede uno más que sentirse ciertamente triste por el amplio y variado sentimiento generalizado que los participantes en la misma han ido volcando, desde el anonimato.
Uno, que jamás se ha escondido, ha estimado oportuno (pese a las diferencias no ocultas que mantengo sobre la gestión y manipulación de la Web cofrade de Vocento), acceder a expresar su opinión, en la misma y de la que doy traslado a mi Humilladero, puesto que el particular criterio que ejerce el sanedrín editorial de la Web, te imposibilita saber a ciencia cierta si tu opinión será tenida en consideración, y poder verse publicada. En caso de ser aceptada, gracias.
En primer lugar debemos ser agradecidos para con quienes se han solidarizado con la situación que vivimos los Hermanos de San Pablo, no sólo en el aspecto moral, sino en las primeras manifestaciones de interés colaborador en lo económico. ¡ Muchas gracias!.
En segundo lugar, para aquellos que vienen demostrando un total desconocimiento sobre nosotros, y aprovechan la ocasión para sacar a relucir sus más oscuros deseos desde el anonimato, ¡gracias!, vuestro desprecio e intolerancia nos hace reflexionar en como y cuanto podemos mejorar.
En tercer lugar, para aquellos que aprovechan la ocasión para cruzar datos sobre temas externos a ésta situación, demostrando su total falta de sensibilidad para con la comunidad cristiana que alimentamos la fe en nuestra Parroquia ¡Gracias!, aprenderemos para no caer en esos errores.
En cuarto lugar, para los alarmistas, los desinformados, los catrastofistas, los que se mofan y ríen de la situación que hayan podido vivir o estén viviendo otras corporaciones ¡Gracias!, de todo ello, salda siempre en positivo el deseo e interés de confiar más aún en quienes nos guían, son Ellos a quienes nos encomendamos quienes trazan nuestro presente, sin dejar de mirar al futuro.
En quinto lugar, no ha lugar a la hipótesis sobre la Estación de Penitencia. Afortunadamente, los recursos propios que la Hdad. de san Pablo siempre ha sabido gestionar, depararon la construcción hace más de un trienio, de una modesta pero muy digna Casa de Hdad. donde no sólo son bien acogidos todos sus hermanos, sino que bien pueden corroborar todos aquellos que llegados desde cualquier lugar han encontrado cobijo y arropo, respeto y se les ha ofrecido todo cuanto modestamente está en nuestras manos.
En el proyecto contemplado de la construcción de ésta edificación a la que hago reseña, y a sabiendas de las enormes carencias técnicas de consolidación y estructura que tiene nuestra Parroquia, la Hermandad de san Pablo supo ser lo suficientemente previsora no sólo para ordenar y adecentar un espacio infrautilizado, sino para edificar un digno cobijo desde donde poder efectuar nuestra Estación de Penitencia, desde la modestia y la sencillez, pero no por ello falto de la más elemental dignidad por lo que cualquier comentario sobre traslados a otro templo con vistas al Lunes Santo carecen de cualquier sentido. Dicho espacio en caso de ser necesario para no mermar la vida de la comunidad parroquial, podría acoger con la mayor solemnidad requerida el Culto a Jesús Sacramentado y a nuestros amantísimos referentes devocionales.